Nos gustaría compartir un poco de este gran inicio con el proyecto llamado Café ANBER.
Este proyecto nació en Junio del 2017, en Tlayacapan, Morelos. Una pequeña cafetería con un tostador de café a la vista, fue donde tuvimos nuestro primer acercamiento con un café de especialidad aún sin saber nada del mismo.
Edgar Vargas, tostador y barista en El Sancris nos dió a probar una taza de café con notas a lima/limón y honestamente no fue tan agradable de momento, ya que como todo mundo, estábamos acostumbrados a tomar un café amargo y negro, pero poco a poco pudimos ir degustando este café tan interesante.
Quedamos fascinados con el tema del café, la rueda de los sabores, los tuestes, la planta, los productores, procesos, métodos de extracción, etc. En este momento un simple gusto se convirtió en un pasión por este pequeño grano y todo lo que conlleva.

Más adelante, tuvimos la oportunidad de ser instruidos en una pequeña catación, conocer los diferentes tipos de tuestes, que es un defecto de café y como es que los productores trabajan para ir mejorando la calidad y consistencia del grano. Todo el trabajo detrás de una taza es impresionante y admirable.
Nuestra perspectiva cambió, tomamos un lápiz y papel para iniciar un proyecto, en busca de la mejor taza de café, por una parte, y por otra, ver la forma de apoyar e impulsar el café de México, que en muchas ocasiones, no es valorado, es mal pagado y grandes empresas se benefician en desmedida sin reconocer el arduo trabajo que se hace en lo cafetales, dentro de comunidades, donde este grano es su fuente principal de ingresos para muchos de ellos.
Así nace Café ANBER, de forma muy resumida, con la intención de apoyar a productores de café en México e incursionar en el café de especialidad y sus diferentes procesos, formas y sabores.
